México no esta preparado para un Dudamel 12 Dic 2010 04:20 PM GMT-6
A pesar de que la música clásica debiera ser para todos y cada vez más se tendría que acercar este tipo de música a las poblaciones de escasos recursos, la verdad es que el gobierno poco o nada hace para llegar a la gente.
Duele reconocer como persona que ha asistido a conciertos de música clásica o conciertos tocados por Orquestas Sinfónicas acá en México, que en la mayoría de las ocasiones se interpreten melodías de compositores extranjeros y solo en pocas, pero en muy pocas ocasiones se toquen piezas ya sean clásicas o no clásicas pero de compositores mexicanos o de música que marcó los años de la sociedad en México.
La mayoría de los programas de las orquestas tocan a Vivaldi, Haendel, Beethoven, Mozart y en los últimos años a Moncayo y a Arturo Márquez.
La gente llega a percibir esta música como aburrida, pero no por que así sea, sino por que la gente esta acostumbrada y gusta de otros ritmos.
De ahí que los directores de las orquestas deban de hacer programas y arreglos a canciones que podrían acercar a la gente a la música. La alta sociedad que acude a los conciertos llega a ser aburrida, por que nada más se queda sentada y escucha.
La gente ya no debe de sentarse a ver tocar y escuchar a los músicos, sino también que aplauda conforme al ritmo, que se atrevan a bailar (aunque sea sentados) y que deje los silencios para la música clásica, por que hay música que no fue hecha para oírse, sino para bailarse.
Quizás yo ya este muy influenciado por Gustavo Dudamel y la Orquesta Nacional de la Juventud de Venezuela, pero es triste que no haya ninguna orquesta como esa acá en México, y que las que existen en México sigan estando encerradas en sus salas y teatros y no se acerquen a la gente.
Duele reconocer como persona que ha asistido a conciertos de música clásica o conciertos tocados por Orquestas Sinfónicas acá en México, que en la mayoría de las ocasiones se interpreten melodías de compositores extranjeros y solo en pocas, pero en muy pocas ocasiones se toquen piezas ya sean clásicas o no clásicas pero de compositores mexicanos o de música que marcó los años de la sociedad en México.
La mayoría de los programas de las orquestas tocan a Vivaldi, Haendel, Beethoven, Mozart y en los últimos años a Moncayo y a Arturo Márquez.
La gente llega a percibir esta música como aburrida, pero no por que así sea, sino por que la gente esta acostumbrada y gusta de otros ritmos.
De ahí que los directores de las orquestas deban de hacer programas y arreglos a canciones que podrían acercar a la gente a la música. La alta sociedad que acude a los conciertos llega a ser aburrida, por que nada más se queda sentada y escucha.
La gente ya no debe de sentarse a ver tocar y escuchar a los músicos, sino también que aplauda conforme al ritmo, que se atrevan a bailar (aunque sea sentados) y que deje los silencios para la música clásica, por que hay música que no fue hecha para oírse, sino para bailarse.
Quizás yo ya este muy influenciado por Gustavo Dudamel y la Orquesta Nacional de la Juventud de Venezuela, pero es triste que no haya ninguna orquesta como esa acá en México, y que las que existen en México sigan estando encerradas en sus salas y teatros y no se acerquen a la gente.