Lo que México debería de aprender de otros países. Dar pena de muerte a los servidores públicos traidores a la patria 15 Jul 2009 02:52 PM GMT-6
Una de las cosas por las que México no avanza, es por la mala administración publica que tiene. Jueces corrompidos, militares salvajes, presidentes autoproclamados, narcosenadores, narcodiputados, narcogobernadores, familias incomodas... y de ahí se desprende la crema y nata de los monstruos del estado.
Si en México, los ciudadanos pudiéramos optar por castigos ejemplares -en consenso y/o por mayoría en votaciones- para aquellos servidores públicos que traicionen a la patria, entonces deberíamos de aprender de China.
Resulta que Chen Tonghai, un expresidente de una refinería estatal de China, aceptó sobornos por más de 28 millones de dólares, una cifra incomparable -y quizás muy chica- con lo que ha obtenido Jesús Reyes Herolesde su empresa de la empresa paraestatal mexicana, Pemex.
Aquí lo bueno no es que el gobierno haya expuesto y aceptado que el ex funcionario chino actuó de mala fe, sino que lo sentenciará a la pena de muerte.
Si en México se aplicaran conforme a derecho este tipo de sentencias, tendríamos una buena economía que no dependería -exageradamente- de Estados Unidos, y nuestro nivel de vida sería un mejor, pues todos los políticos tendrían que actuar como deberían en lugar de andar haciéndose en ocasiones pendejos (tanto hombres y mujeres, para que no digan que discriminamos).
Lamentablemente eso no puede suceder en este país -por lo siguiente-:
México no aprenderá y seguiremos en las mismas... -con toda la basura que genera de la clase política-
Si en México, los ciudadanos pudiéramos optar por castigos ejemplares -en consenso y/o por mayoría en votaciones- para aquellos servidores públicos que traicionen a la patria, entonces deberíamos de aprender de China.
Resulta que Chen Tonghai, un expresidente de una refinería estatal de China, aceptó sobornos por más de 28 millones de dólares, una cifra incomparable -y quizás muy chica- con lo que ha obtenido Jesús Reyes Heroles
Aquí lo bueno no es que el gobierno haya expuesto y aceptado que el ex funcionario chino actuó de mala fe, sino que lo sentenciará a la pena de muerte.
Si en México se aplicaran conforme a derecho este tipo de sentencias, tendríamos una buena economía que no dependería -exageradamente- de Estados Unidos, y nuestro nivel de vida sería un mejor, pues todos los políticos tendrían que actuar como deberían en lugar de andar haciéndose en ocasiones pendejos (tanto hombres y mujeres, para que no digan que discriminamos).
Lamentablemente eso no puede suceder en este país -por lo siguiente-:
- Pues México ha firmado y reiterado su postura frente a la pena de muerte, una opción que aveces resulta indignarte con tanto servidor publico coludido al que aun y con todo lo que se roba, le tenemos que pagar.
- Por que todos los diputados, senadores, gobernadores y jueces, se rasgarían las vestiduras para no aceptar esta ley, con el falso argumento de que atentaría en contra del derecho a la vida que se tiene plasmado en la Constitución, pero que en algunos casos -como muchos funcionarios públicos lo hacen- deberían de pasarse por el arco del triunfo estos artículos de la carta magna.
México no aprenderá y seguiremos en las mismas... -con toda la basura que genera de la clase política-